Camioneros del infierno y una protesta que parece una operación militar*

 14 - 02 - 22


El convoy de camiones (unos 400) que invadió Ottawa hace tres semanas – ruidoso, camorrero y perturbador de la tranquilidad de esta ciudad – entró con sus tremendos camionazos, bloqueó calles e instaló un campamento a las puertas de Parliament Hill, sede del gobierno canadiense. Estos camioneros expelidos por el séptimo círculo del infierno se oponen en primera instancia a los pases sanitarios que exige el gobierno a todo aquel que entra al país. Después viene una retahíla de demandas incongruentes y contradictorias que tienen que ver con las libertades individuales pero que de todos modos los líderes del convoy incorporan sin dramas a su causa conspirativa y antigubernamental.

Los que habitan los vecindarios del centro de Ottawa se han transformado en rehenes sometidos a los bocinazos a toda hora y otras iniquidades de estos envalentonados e impertinentes manifestantes. Lograron esto sin que la policía, tan capaz de persuadir la desmovilización de cualquier protesta por reivindicaciones sociales, pudiera o quisiera hacer algo para impedir los desmanes.

Lo que varios observadores sospechan de las nuevas ultraderechas – los camioneros abroquelados en Ottawa son parte de ellas – lo divulgó Judy Trinh, periodista investigadora de la Canadian Broadcasting Corporation (CBC). En un artículo aparecido en el portal de la CBC el jueves 10 de febrero la autora reveló que los camioneros obtienen asistencia de las fuerzas de seguridad, mayormente policías y militares retirados. El grupo “Policías en Guardia” (Police on Guard) ha manifestado en su sitio de internet que apoya las protestas y que tiene miembros en el territorio ocupado.  

La coordinación de las acciones indica que los organizadores han recibido entrenamiento militar. Saben cómo anticiparse a las acciones represivas y conocen tácticas de sobrevivencia que les permiten un grado de habilidades y sincronización que no se les conoce a otros manifestantes.

El corte de la cadena de aprovisionamiento ordenado por la policía no surtió mayores efectos porque los camioneros sabían que se iba a ordenar y tomaron medidas para que no los afectara. Se incautaron 3.700 litros de combustible, dos vehículos y un tanque de diésel. Sin embargo, un dirigente de los camioneros aseguró a sus compañeros no desesperar, el abastecimiento continuaría ya que las donaciones seguían llegando. Al otro día los grupos de apoyo reanudaron el envío de provisiones ante la vista plena de las autoridades policiales. Esta gente conoce en qué consisten y qué límites tienen las estructuras de la represión y hasta ahora siempre se les adelantan. En efecto, esta protesta parece una operación militar.

La periodista de la CBC divulgó los nombres de tres de los líderes del llamado “Convoy de la Libertad”. Son exmiembros de distintas fuerzas de seguridad: Daniel Bulford, un exoficial de la Real Policía Montada (RCMP por sus siglas en inglés) que trabajaba en la seguridad del primer ministro y que renunció por rehusar vacunarse. Es el jefe de seguridad del convoy. Otro es Tom Quiggin, exoficial de inteligencia militar que también trabajó para la RCMP. Se lo consideraba uno de los más destacados expertos en contraterrorismo. El tercero es Tom Marazzo, un ex militar que estuvo 25 años en las fuerzas armadas canadienses. Estos líderes, como los ultraderechistas en otras partes del mundo, no otorgan entrevistas a menos que sepan que los entrevistadores simpatizan con su causa. La CBC, por ejemplo, que no es de izquierda ni mucho menos tiene prohibido el ingreso a sus conferencias de prensa.

En un video, Bulford alardeaba ante un grupo de periodistas preseleccionados de su relación con la RCMP, con el Servicio de Protección Parlamentario y con los departamentos de policía de Ottawa y Gatineau. Recomendaba a los manifestantes mantenerse pacíficos y ante cualquier inconveniente conectarse con los policías en servicio. Cuenta que les dice a estos policías que el convoy lucha por ellos también. Los voceros policiales, por su parte, no han comentado sobre ninguna conversación que con Bulford o Quiggin. Señalan que no pueden desalojar los 400 camiones, entre otros motivos, porque las compañías dueñas de las grúas que tienen contratos con la ciudad de Ottawa no cooperan en el desalojo; también porque hay familias con niños durmiendo en los camiones lo cual generaría violencia si hay represión.

Los expertos argumentan que el convoy puede quedarse en Ottawa por tiempo indefinido. Los grupos de apoyo se han propuesto juntar 16 millones de dólares y según Judy Trinh ya tienen la mitad gracias a un crowdfunding internacional y cristiano situado en la plataforma GiveSendGo.  

Hasta el momento la policía ha arrestado a 23 personas, ha hecho 1.500 multas y ha iniciado más de 80 investigaciones criminales. Pero esta protesta no es como otras. Los manifestantes son volátiles, agresivos, peligrosos y creen tener derecho a hacer lo que les plazca. Voceros policiales advirtieron que para lidiar con ellos necesitan por lo menos 1.800 efectivos de refuerzo de los gobiernos provincial y nacional.

A pesar de la orden del viernes 11 de despejar las calles y retirase so pena de fuertes multas y prisión los camioneros se mantienen en Ottawa. El sábado 12 por la mañana en el puente Ambassador de la localidad fronteriza de Windsor la policía logró despejar la ruta, aunque todavía quedan algunos manifestantes.

En Ottawa brotan nuevas protestas en las cercanías de centros comerciales y lugares de estacionamiento. Si bien los que adhieren no son muchos, perturban al resto de los ciudadanos por el espacio que ocupan con sus vehículos, por los ruidos insufribles y daños que producen, y por su alto nivel de organización, que hacen dificultosa su dispersión.

El convoy canadiense, mientras tanto, ha superado las fronteras de Ottawa y comienza a expandirse las imitaciones en otras partes del mundo.

Fuentes: https://www.cbc.ca/news/canada/convoy-protesters-police-tactical-knowledge-1.6345854

https://www.nytimes.com/live/2022/02/12/world/canada-protest-trudeau

https://www.theglobeandmail.com/canada/article-ottawa-state-of-emergency-border-ambassador-bridge-windsor-injunction/

* Nota publicada originalmente en el medio digital La Quinta Pata el 14 de febrero de 2022: http://la5tapata.net/canada-camioneros-del-infierno-y-una-protesta-que-parece-una-operacion-militar/

También reproducida en Rebelión el 15 de febrero de 2022:  https://rebelion.org/camioneros-del-infierno-y-una-protesta-que-parece-una-operacion-militar/

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