Dosis de realidad
15 – 08 – 26 El tercero de los extractos sonsacados del artículo de Saccomanno, que vale en grado sumo leerlo, es una oración un poco más extensa que las anteriores y podría llegar a bajarte la moral. Una dosis de realidad, sin embargo, no deja de ser saludable de vez en cuando: Menos conviene, a esta altura, que te digas que así como nadie está esperando un relato tuyo, nadie tiene por qué confiar que tu relato, una vez concluido, conquistará lectores comprensivos. De cualquier modo, largate nomás, aunque el oficio en el medio esté saturado de excelentes escribas desconocidos que escriben de un tirón y lo hacen súper bien. Uno no tiene la culpa que haya existido Borges, o Saccomanno. Conocer los límites es la consigna, junto a hilvanar una escritura suculenta que si no encanta ni enamora, al menos sirva para que uno se ilusione con la sal y pimienta de las intenciones. HD hugodemarinis@guardaconellibro.com