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Mostrando las entradas etiquetadas como Lecturas

Dosis de realidad

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15 – 08 – 26 El tercero de los extractos sonsacados del artículo de Saccomanno, que vale en grado sumo leerlo, es una oración un poco más extensa que las anteriores y podría llegar a bajarte la moral. Una dosis de realidad, sin embargo, no deja de ser saludable de vez en cuando: Menos conviene, a esta altura, que te digas que así como nadie está esperando un relato tuyo, nadie tiene por qué confiar que tu relato, una vez concluido, conquistará lectores comprensivos. De cualquier modo, largate nomás, aunque el oficio en el medio esté saturado de excelentes escribas desconocidos que escriben de un tirón y lo hacen súper bien. Uno no tiene la culpa que haya existido Borges, o Saccomanno. Conocer los límites es la consigna, junto a hilvanar una escritura suculenta que si no encanta ni enamora, al menos sirva para que uno se ilusione con la sal y pimienta de las intenciones.   HD hugodemarinis@guardaconellibro.com  

En el arte de la escritura uno es siempre un principiante

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 14 – 08 – 26 El segundo de los tres pensamientos que me coparon de la contratapa del Página y que de nuevo saco de contexto es un consejo a sí mismo de Saccomanno: “Estás cometiendo errores de principiante, te reprochás. Pero también en este arte uno siempre es principiante.” La humildad del que debe laburar fiero para escribir se reconoce en estas dos pequeñas oraciones. No hay que creérselas. Si Saccomanno lo dice, qué le queda a uno. Salirse del silencio silbando bajito. Sacudirse rápido la herrumbre por inactividad y ausencias semivoluntarias. Quién asegura no sonrojarse por los errores de principiante del veterano. Por eso, vamos despacio. Empecemos por alimentar de vida el arte de la escritura yendo a algún lado relevante, ya que estamos en Buenos Aires. Por ejemplo, ir al Congreso el miércoles 19 con los compañeros jubilados. HD hugodemarinis@guardaconellibro.com

Frescura del agua en primavera

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 13 – 08 – 26 Compré el Página en papel el domingo pasado. Primera vez en más de dos años. Ahí nomás le entré a “Narrar y nadar”, de uno de mis autores favoritos, Guillermo Saccomanno. La entrañable sección “Contratapa”, que había dejado de leer también, hace rato. Me atrajeron tres pensamientos que saco de contexto y esbozo el primero en estos apuntes: “Conocí a tipas y tipos a quienes la escritura le descendía con la frescura de agua de una lluvia fina y brillante en primavera”. La escritura, desciende, para mortales, no de los cielos sino del trabajo. Nada placentero el trabajo de escribir. Salvo cuando termina. La envidia benévola hacia los que escriben sin trabajo. ¿Existen? Quién no extraña en un día luminoso pero frío de invierno la frescura del agua de la lluvia en primavera. El agua de agosto es más bien gélida, así como el trabajo gélido, en principio, de escribir algo que tenga sentido. Se agradece la imagen ventana adentro, facturas y café mediante. Induce pe...

Acervos

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Para Thomas Carlyle (1795 – 1881), la historia es la historia de los grandes hombres. De desacostumbrado ha pasado a no tan raro que por el legado de Carlyle se formen dos tradiciones. Cierto – se ha dicho – es que Hitler (1889 – 1945) pasó sus últimos momentos leyendo Federico el grande (1858), una biografía escrita por Carlyle que también consultaba Goebbels (1897 – 1945). Lo leían porque Carlyle representaba lo que el progresismo llamaría una caricatura del racista típico, además de proimperialista y precursor del fascismo y del nacionalsocialismo. Pero, tal vez por el encanto que los reaccionarios inteligentes producen en estudiosos y adversarios ideológicos, el intelectual socialista Raymond Williams (1921 – 1988), propuso una lectura de rescate (podría decirse) de Carlyle en Cultura y Sociedad (1958). Este libro constituyó un modelo para los ya bastante maduros – en 2025 – estudios culturales que apasionaron a muchos académicos de avanzada alrededor del mundo. Williams reeva...

Numen maradoniano

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  17 – 09 – 25 El año pasado Pablo Perantuono escribió junto a Fernando Soriano el libro Turco , una biografía de Jorge Asís . No sabíamos de los autores. Los buscamos y encontramos una entrevista que Perantuono le hizo en solitario al futbolista Jorge Valdano en eldiaro.ar . La descripción de la jugada que lleva al gol de Maradona después del toque de Valdano alcanza a retribuir en especie el numen maradoniano a punto caramelo: Valdano recibió un pase cualquiera de Giusti y, de primera y de zurda, habilitó a Maradona sobre la izquierda del área. Fue un pase geométrico, alto y combado, ejecutado con maestría y celeridad, dos atributos que, unidos, suelen ser decisivos. A Diego, marcado por Scirea, la pelota le llegó llovida pero su recorrido, por el efecto que traía, demandaba una resolución rápida: el pase amenazaba con marchitarse. Entonces Diego hizo lo que hacen los genios: contradecir a la física. Cuando la pelota recién se desprendía del suelo tras picar en el césped, se...

Nuevos embrujos: Jenny Erpenbeck

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23 – 03 – 25 A nosotros nos pasa con María Moreno. Cualquier cosa que publica, entramos como burros (pobres burros, perdonen). Importa poco si son rejuntes de artículos que leímos en su formato original o en otros libros de artículos que ya habíamos leído, publicados de nuevo pero corregidos y aumentados…con otro título. Queremos a María Moreno, por lo tanto, no nos molesta. Según comenta Lauren Oyler de la revista New Yorker sucede algo simular con Jenny Erpenbeck , autora alemana que en 2024 obtuvo el Premio Internacional Booker por la traducción de su novela Kairós , que recomendamos calurosamente. Dice Oyler que los que se súper engancharon con ella leerán lo que escriba aunque sean ayudamemorias sueltos o apuntes vagos olvidados en una gaveta polvorienta. Los libros de Erpenbeck nos gustan por varios motivos. Uno de ellos es que cuenta la antigua Alemania Oriental sin los prejuicios críticos del consenso estético de la postguerra fría que resumen a esa nación como un informe pres...

Fragmentos distraídos

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  28 – 01 – 25 En la última entrada hablamos del artículo de César Aira, “Novela argentina: nada más que una idea” (1981) que se reprodujo en La ola que lee (2021). Antes de agarrárselas con Asís y Piglia por Flores robadas de los jardines de Quilmes y Respiración artificial respectivamente, Aira reparte sarcasmos como un joven temperamental y repelente o como un veterano irritable y gruñón. Ahora que se hizo viejo ralentizó sus pasiones al ritmo del avance de la edad. No hay que alarmarse, nos pasa a todos. Lo que sorprende es que asesta una cuchillada en medio del orgullo de la legión que componía novelas en Argentina durante los gloriosos años sesenta y setenta. Aira razona, con el énfasis del berrinche, que los novelistas del país no producen obras de calidad porque no viven del oficio. No son profesionales, escriben cuando tienen tiempo; luego – suponemos – de la rutina diaria que se requiere para la sobrevivencia. Así, les salen “fragmentos distraídos” (24). Aira no ti...

Injurias

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  12 – 01 - 25 Ahora no tanto, pero cuando más joven César Aira frecuentaba esas cofradías de intratables que arrojaban al viento ofensas sin reparar en consecuencias. Los colegas de Aira eran escritores, por lo que no se esperaba un duelo entre caballeros, un match boxístico decente o acontecimiento semejante a recurrirse para salvar nombre y honor. Al contrario, con esta grey la afrenta – si acaso – no excedería un par de respuestas en especie, otro de bifes mal tirados y tal vez una patadita chambona; esto hubiera bastado, años ha y no con frecuencia, para transfigurarse, por razones hoy políticamente incorrectas, en comidilla de medios del espectáculo. Las ofensas de César Aira – también su genio – llaman la atención, en especial en la primera parte de las tres en que se divide La ola que lee (2021), una recopilación de artículos sueltos del autor entre 1981 y 2010. Uno de sus blancos – en su juventud, después se calmó – es Jorge Asís. En una entrada con el insulso títul...

Lecturas destacadas 2024

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05 – 12 – 24 No todos lo que leímos este año fue publicado en 2024. Los de la lista son los libros que nos coparon y/o sorprendieron. Fue un año exiguo en cantidad y calidad de lecturas; duro, dentro de contextos internacionales políticos, sociales y artísticos cuya característica saliente fue la quita de derechos; con conflagraciones e invasiones genocidas – como la de Gaza – que se cometen sin escándalo, más bien buena parte de la aldea global las ignora, internaliza o festeja; además, la imperturbable naturaleza les abulta a los veteranos cada día el número de pérdidas invaluables de amigos, conocidos, admirados a distancia y – también los contamos – adversarios y enemigos. Las lecturas que siguen, diminuta lista sin rangos, aliviaron un poco los pesares: -       La Pájara . Juan Federico Von Zeschau. Buenos Aires: Ediciones Futurock, 2023. 237 págs. (novela)   -       Inventions of the Present . Fredric Jameson. London/New York:...

La llamada

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 20 - 12 - 24  La Llamada Leila Guerriero Argentina, Anagrama, 430 págs. 2024 (8va. ed., abril, 2024)   Cuidamos cada palabra cuando nos explayamos sobre los sobrevivientes de los Centros Clandestinos de Detención (CCD). Evitamos indagar en los motivos de la supervivencia de secuestrados sin opciones. La línea a seguir es reconocer el valor esencial de sus denuncias. De la moral, del pudor, una sobreviviente de la ESMA insta a no olvidar que las vejaciones que sufrieron los secuestrados apuntaron a destruir su humanidad; no solo la de ellos sino del entorno familiar, de amigos y allegados. La sobreviviente insiste en considerar que esas personas arrasadas probablemente tengan – o habrán tenido después – hijos que no necesitan, si no lo desean, conocer las mortificaciones a que se sometió a sus padres. Que el interlocutor se conforme con lo que los salvados quieran decir. Que pregunte lo indispensable. Estos fra...

“No importa lo que se dice, casi. Importa el cómo” (III)

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  24 – 09 – 24 Aunque Chitarroni en La noche politeísta previene sobre solecismos (pág. 9) no sabemos si los ha hecho a propósito o nos largamos a lo bruto y lo atribuimos a errores de impresión. Esto es en parte la gracia del libro. No hay por qué explicar nada y sin embargo persistimos en explicaciones. Los cuentos dan la idea de que nos hallamos ante una gran chacota (“… mi hermana varón …”) dedicada en especial al lector atento y digna – la gran chacota – de relatos absurdos y tupidos que no se esmeran en insinuar, por ahí ni poseen, una clave o varias claves. En la boda de “El cardinal carpintero”, donde aparte de solecismos y resplandores a rabiar encontramos intertextos desopilantes ( Leonardo Favio , el bachiller Sansón Carrasco y Fray Hortensio Félix Paravicino , entre varios más), inferimos un narrador lúcido y displicente a la vez. Pero muy jugado en que la displicencia se le note, cosa de transmitir sin ambigüedad que el narrador es un displicente, cuando en el a...

Temas amargos en día alunado

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  19 – 09 – 24 Hablar o comentar la pandemia en notas y libros que van viendo la luz medio como que empacha. Remitirse si no al personaje Land de El estilo de los elementos de Rodrigo Fresán, o a la entrevistada Silvia Labayru o a la autora Leila Guerriero de La llamada . En podcasts dedicados a la literatura como El sonido y la furia , Marcar como leído o Vidas prestadas , escritores conocidos y novatos se deleitan con sus fruslerías y padecimientos durante la pandemia. Lo mismo pasa con otros temas. El domingo 15 por la mañana leí un reportaje de una periodista a una prolífica escritora, autora de un libro sobre la menopausia y sus bemoles. Estos bemoles la impulsaron a estampar su experiencia por escrito. Por más casuales o breves que sean las referencias a estos asuntos, me tienen podrido. Por si esto fuera poco, están los escritos sobre la dictadura. Así, un cristiano promedio – que lee de tanto en tanto – se entusiasma por los años del plomo y en la creencia de aportar...

Sabidurías sensibles (II)

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09 – 09 - 24 Seguro que luego de concluir La noche politeísta se ha abierto la mente y el espíritu del lector a tan nuevas como sensibles sabidurías. No hay continuo en estos relatos. Se trata de una serie de segmentos no causales dispuestos a la manera en que al creador se le dio por ponerlos sin otorgar mérito, como el típico vanguardista, a la más a menudo que no profanada unidad. En efecto, las intertextualidades provenientes de los principales campos del conocimiento – la literatura, la historia, la filosofía – los absurdos que promueven anacolutos , solecismos , pleonasmos , antítesis y oxímoron no crean sentidos novedosos sino lo opuesto y son tan frecuentes en este gracioso y gallito volumen de 130 páginas que parece que fueran 600. Pero el lector de los de antes no se queja. En verdad desearía desaforado que no se acaben hasta las 1.600, aunque no le den resuello y medio como que lo maten. HD (hugodemarinis@guardaconellibro.com) https://www.guardaconellibro.ca/

Cambiar vida por palabras (I)

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05 – 09 – 24 Si no se quiere perder el rumbo en relatos como los de La noche politeísta de Luis Chitarroni , mejor leerlos sentado cómodo y atento con el libro sobre un escritorio generoso; no en la cama ni en la playa ni en el transporte público. Tener a mano una historia de la literatura universal, un manual de mitología griega, un diccionario lo más completo posible y acceso a internet (¿cómo se habrá llevado Chitarroni con internet?). Asimismo se necesita por lo menos una segunda lectura. El lector debe invertir pedazos de su existencia para descifrar significados sin garantías de obtener siquiera modestos dividendos. Perdón por el uso del amarrete lenguaje financiero tan en las antípodas de este libro cuyo recorrido obliga a interrogar sobre el valor del acto de lectura. Ahí va de nuevo “valor”, en vez de placer. El placer que no lleva a nada redituable, que no trae más que una pulsión que incita a cambiar vida por palabra s . HD (hugodemarinis@guardaconellibro.com) https://www...

Alice Munro

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  24 – 07 – 24 Una punta de años en Canadá y pese a mi capacidad de lectura no recuerdo haber leído ni una línea de Alice Munro. Tampoco la tengo en mi biblioteca, aunque después de su Nobel   me prometí adquirir al menos sus más notables colecciones de cuentos. Eso sí, leerla cuando tuviese tiempo y ganas. Ganas y tiempo: difícil que el chancho chifle. Comentábamos en la entrada anterior que una coincidencia me llevó del personaje Leyla de Los últimos días de Julio Verne de Sergio Olguín a la real Andrea Skinner , hija de la laureada escritora. Skinner fue abusada por su padrastro; Munro supo del episodio y en definitiva tomó parte por su marido. Cuando el hecho alcanzó estado público cayó como una bomba en el mundo lector y también entre quienes la conocían solo de nombre. Inconmensurable la tragedia de Skinner, que se antepone a cualquier consideración sobre qué hacer de ahora en más con la obra de Munro. En esto último ya existen quienes quieren poner en práctica l...