De los cascotes a Natanson

Hugo De Marinis

A finales de octubre del año pasado en el local de Caretas y Caretas de la calle Sarmiento en Buenos Aires, María Pía López describió el estado de ánimo de los simpatizantes del gobierno de Cristina luego de la última derrota electoral a manos de la derecha. Deslizó que estaban apunados, como los jugadores de nuestra selección de fútbol cuando les toca jugar en el altiplano. Apunados, en efecto, sin encontrar la vuelta al modo apropiado de acción ante la dupla de reveses comiciales. Creo también que están consternados, rabiosos, como en los versos sencillos y combativos pero no menos encantadores de un poeta que tuvo sus picos de popularidad en los años setenta. José Natanson dice que en su libro ¿Por qué? propone explorar la eficacia del macrismo. Al autor le parece que sus críticos le contestan apunados, consternados, rabiosos y envejecidos. Pero no solo eso.

En una nota de Anfibia insinúa que los comentaristas de su texto menosprecian las enseñanzas que deberían germinar de todo revés. De los escritos anteriores al de él sobre macrismo opina que adolecen de no solo no superar el rechazo al nuevo oficialismo [i], sino que lo refuerzan. Reclama en cambio para sí esa herramienta antigua para la elaboración rigurosa de cualquier pensamiento, la objetividad. A ella suma la virtud de poder explayarse sin el prejuicio de ser kirchnerista. Para la construcción de su trabajo nos informa que se situó a mayor distancia que en sus trabajos previos. Según indica, no coloca en sitial sacrosanto su objeto de estudio – lo cual resulta apreciable – aunque constituye otro rasgo común y de vieja data entre los que cultivan la objetividad. Los lúcidos escépticos saben, es bueno recordarlo, de los defectos metafísicos que la mentada objetividad (en especial los de la cultura de masas) trae consigo.

La mayor distancia en simpatías – digámoslo de una vez: antipatía – le significó al autor, de acuerdo a lo que reconoce, mantener la frialdad en su abordaje, que significa tomar a los macristas en serio, entenderlos, analizar sus discursos, dialogar con ellos y leer lo que ellos leen. ¡Bravo!, pero en esta aproximación, como apunta Fernando Rosso, mucho de nuevo no hay. Vaya el caso si no hubiera que prestar suma atención a lo que hacen los que no opinan como uno; obvio que hay que entenderlos para ver de poder doblegarlos. Es lo que plantea en la nota de Anfibia: entenderlos, no justificarlos. Muy atendible proposición por parte de un intelectual progresista dizque de izquierda, y recalquemos de izquierda porque existen hoy por hoy progresistas que se proclaman de izquierda pero son de derecha  y progresistas de derecha – nueva noción – que no admiten serlo, como los jóvenes cordiales a quienes consultó el autor. Las estrategias políticas de esta nueva derecha – tal vez progresistas de derecha – Natanson las resume en las siguientes virtudes: accesibilidad, desapasionamiento, amabilidad, desdramatización y relativización de todo, o casi. En el artículo, se pregunta “si son o se hacen” por la supuesta novedad ¿y sencillez? de lo que representan. Para mí no son; se hacen, y muchos del común, sepan o no que se hacen, les dan crédito. Otros, no.

Me encuentro entre quienes les gusta juzgar que el triunfo de Macri en 2015 fue bastante aleatorio. Las referencias que tengo para sostener esto no poseen el peso necesario para una elaboración circunspecta en el rubro ensayístico o periodístico. Pero me agrada pensar así. Mi reacción es emocional aunque no se me ocurre equivocada. Me niego a aceptar que el desgarrado candidato presidencial del FpV no haya sido más potable. Opino que ni el mismo Macri – tosco e inculto [ii] – esperaba alzarse con el triunfo la primera vez. A la accesibilidad, el desapasionamiento, la amabilidad, la desdramatización y la relativización de que hacen gala los funcionarios del gobierno los hallo falaces, como coincidirán muchos observadores. No por eso habría que compararlos con patrullas perdidas japonesas de la Segunda Guerra que aisladas de la historia presumían que el gobierno del sol naciente se había impuesto en la última gran conflagración inter-imperialista.

La nota de Anfibia tiene su gracia. Natanson se esmera en ciertas burlas adolescentes – podría decir ironías, pero me da que le falta (¿la obsolescencia de mi gusto para estimar sus ironías?) – como lo de la nipona “patrulla perdida” para los apunados kirchneristas.  O en llamar tautológico el mensaje en Facebook de una periodista de alguna fama al afirmar sin elegancia que, hablar del macrismo como una derecha democrática (…) suena de derecha. Si la experiencia es o no tautológica, poco importa. Sí importa que gracias a la experiencia se sobreentienda que las derechas en la región, por decir lo menos, han descreído de la democracia, han recortado derechos y violentado leyes. De no admitirse estos hechos palmarios – el mensaje inelegante de Facebook, más que probable, se refiere a eso – se oculta algún tipo de simpatía por la derecha que aquí se trasluciría en la discusión sobre la legitimidad democrática del gobierno de Cambiemos, que si es por el respeto al resultado del sufragio nadie con dos dedos de frente lo puede retacear. No digamos que la izquierda en la historia universal, con sus matices, haya sido súper democrática y para nada autoritaria porque costaría refrendarlo. Pero esto último es harina de otro costal. Lo cierto es que la Argentina jamás padeció sus excesos; en cambio sí los crímenes de la derecha, por lo cual, que los historizados le desconfíen, denuncien y se afanen en descubrir intenciones arteras, es natural, y por supuesto, emocional: No les creas cuando te digan / que la luna es la luna / si te dicen que la luna es luna.

Puede haber un vicio generacional, quizá exclusivo de los setentistas, en estas consideraciones. Natanson indica que no le interesa descifrar, que solo le vale describir cómo actúan los macristas y que si hay algo para dilucidar no se trata de otra cosa que del éxito eleccionario de sus estrategias. Para ello reivindica el fino lugar de discusión con sus jóvenes pares en donde la amplitud, el entender sin polemizar y no ser parte del setentismo – rango etario que le endilgó las lecturas más severas a su artículo [iii]  – fueron para él componentes indispensables para un intercambio civilizado y fructífero. Por lo visto asume que los setentistas padecen de cerrazón y que les place polemizar más que comprender.

No he leído su trabajo todavía, aunque sí el artículo que publicó en Página 12, en agosto del ’17, aquel que generó un número considerable de enérgicas y entusiastas respuestas. Por lo de la eficacia macrista y lo de la nueva derecha tengo una curiosidad relativa, pero por lo que anuncia en el capítulo 5, desde ya me compro un ejemplar. El capítulo se titula “La nueva derecha: discusión con todos”. Supongo que contestará las opiniones de sus interlocutores críticos con algo más de más espesor que las escuetas líneas – las burlas adolescentes – que les dedica en el artículo de Anfibia.

———————

[i]  ¿Se referirá a El relato macrista de Marcos Mayer y a El cambio y la impostura de Ezequiel Adamovsky, ambos publicados el año pasado?

[ii] Un compañero cordobés de origen proletario me preguntó si mi desdén por Macri se suavizaría en el caso de que fuera culto, lo cual me hizo sentir culpas de clase y de un intelectualismo al que no me adscribo.

[iii] Para los que tengan tiempo abajo van unos cuantos enlaces que discuten con los hallazgos de Natanson:

https://www.pagina12.com.ar/56997-el-macrismo-no-es-un-golpe-de-suerte

https://www.pagina12.com.ar/62488-el-macrismo-entre-la-realidad-y-la-fabula

http://www.nuestrasvoces.com.ar/a-vos-te-creo/discutir-macrismo-una-polemica-natanson/

https://www.pagina12.com.ar/62917-pretexto-y-excepcion-en-el-macrismo

http://www.agenciapacourondo.com.ar/opinion/la-revolucion-de-la-alegria-por-el-dolor-ajeno

https://www.pagina12.com.ar/57262-derecha-democratica

http://www.revistaanfibia.com/nuevo-escenario-politico-jornada-1/

http://www.revistaanfibia.com/un-nuevo-escenario-politico-jornada-2/

http://www.revistaanfibia.com/un-nuevo-escenario-politico-jornada-3/

http://www.revistaanfibia.com/un-nuevo-escenario-politico-jornada-4/

http://www.revistaanfibia.com/un-nuevo-escenario-politico-jornada-5/

http://www.revistaanfibia.com/un-nuevo-escenario-politico-jornada-final/

https://www.laizquierdadiario.com/Cambiemos-una-nueva-hegemonia

http://www.lateclaene.com/jorge-alemn-macri-neoliberalismo

http://panamarevista.com/no-estas-ciego-si-no-ves-donde-no-hay-nada/

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cartas de Walsh

Saberes y memorias: aventuras confianzudas de un lector de Forster